Objetivo general para el curso 2018-2019

¡VIVE ALEGRE!

 

«La alegría es como el signo, el sello, la marca del cristiano. Un cristiano sin alegría, o no es cristiano o está enfermo. ¡No hay otra! ¡Su salud no va bien allí! La salud cristiana es ¡la alegría! Incluso en los dolores, en las tribulaciones, también en las persecuciones».

«La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento».

«Alegría, oración y gratitud son tres actitudes que nos hacen vivir de manera auténtica”. Un alma alegre es como tierra buena que hace crecer bien la vida, con buenos frutos

(Papa Francisco) 

 

El lema que este curso 2018-19 presidirá todo el trabajo de los centros educativos en torno al valor de la alegría es ¡Vive alegre! (Live joyfully!)

La frase bíblica en la que nos apoyaremos pertenece al evangelio de Juan, y es la siguiente: 

“Que mi alegría esté en vosotros”(Jn 15,11)

(“That my joy might remain in you” (John 15,11)

  • Objetivo general

 

Favorecer en nuestros centros educativos un clima participativo, lúdico y celebrativo que ayude a formar personas alegres, felices, contentas, positivas y que contagien ganas de vivir, personas que sean capaces de transformar el mundo en el que vivimos, siempre fundamentados en los valores del evangelio, de modo especial en la alegría del evangelio. 

 

     Carteles valor 2018-19: ambientar para estimular la alegría

  • Educación Infantil

 

  • Educación Primaria

  • Educación Secundaria

Valores, acciones y temas relacionados con la alegría

 

Tiempos fuertes curso 2018-2019 

 

 

 

 

Oramos juntos por un curso marcado por la alegría

 

Señor, si el objetivo de tus palabras 

era que estuviéramos alegres
y que nuestra alegría llegase a plenitud,
¿por qué vivimos tan poco alegres,
porqué vivimos angustiados por el mañana,
por qué perdemos tanto el tiempo en cosas y asuntos absurdos,
por qué nos pasamos la mitad de la vida
mirando de reojo a los otros 

y criticando su modo de ser y de hacer las cosas?


¿Por qué nuestro ser creyentes
no es motivo de alegría para tantos que nos rodean,
por qué nuestra alegría es tan pasajera y tan vulnerable,
por qué hay tantas situaciones en la vida
que apagan una y otra vez nuestra alegría?

 

Señor, si el objetivo de tus palabras 

era que estuviéramos alegres
y que nuestra alegría llegase a plenitud, ¿qué nos pasa?
¿Qué no hemos entendido?
¿Qué estamos haciendo mal o, 

simplemente, no estamos haciendo?
¿Qué debemos cambiar en nuestra vida 

para que realmente tu Palabra
sea para nosotros fuente de verdadera alegría?

 

Señor, encontrarnos contigo
ha sido el mejor regalo de nuestra vida,
la mayor fuente de verdadera alegría y de gozo que tenemos.
Te pedimos que nos sigas hablando
para que tu alegría esté en medio de nosotros
y llegue algún día a ser plena.

Para que seamos creyentes profundamente alegres,
enamorados, apasionados y plenos.
Para que nuestra alegría sea para los demás
razón, llamada y motivo para conocerte y vivir desde ti. 

 

Señor, haznos hombres y mujeres alegres,
siempre dispuestos a la sonrisa cómplice,
a la fiesta en la que todos son bienvenidos,
al juego en el que nos hacemos niños,
a los gestos de cariño que sólo ven la luz 

cuando el corazón vive contento.

 

Señor, tú nos has hablado
para que tu alegría esté en nosotros
y en nosotros permanezca hasta llegar a su plenitud,
hasta experimentarla sin manchas, sin sombras y sin fisuras.
Haznos hombres y mujeres alegres,
gozosos de sabernos amados sin medida,
perdonados infinitamente,
destinatarios siempre 

de una misericordia que no conoce fin.

 

Señor, tu alegría está en nosotros:
haz que vivamos desde ella,
que viéndonos los demás vean tu alegría
y tus ganas de que vivamos felices 

haciendo felices a los demás. Así sea